Caso 1
Hombre de 58 años llega a Urgencias de un hospital de segundo nivel con dolor abdominal generalizado de 24 horas, fiebre de 39 °C, taquicardia e hipotensión leve que responde a cristaloides. A la exploración: abdomen "en tabla" con rigidez generalizada, rebote difuso y silencio auscultatorio. La TC muestra aire libre y líquido en los cuatro cuadrantes por una víscera hueca perforada. Se diagnostica peritonitis secundaria difusa. ¿Cuál es la conducta quirúrgica integral correcta?
- A. Laparotomía urgente con control del foco, lavado de la cavidad y antibióticos sistémicos, previa reanimación
- B. Observación y antibióticos intravenosos solos, difiriendo cualquier cirugía hasta que ceda la fiebre
- C. Drenaje percutáneo guiado por TC como tratamiento definitivo único de la peritonitis difusa
- D. Apendicectomía laparoscópica programada de forma electiva en los próximos días
La peritonitis secundaria difusa por perforación de víscera hueca es una emergencia quirúrgica con alta mortalidad si se retrasa. El tratamiento descansa en tres pilares de cumplimiento obligatorio: (1) CONTROL DEL FOCO (source control) —la medida más importante— mediante cirugía que elimine la fuente de contaminación (cierre o resección de la víscera perforada, p. ej. úlcera perforada, perforación colónica o apendicular); (2) LAVADO/limpieza de la cavidad peritoneal con abundante solución para reducir la carga bacteriana y la frecuencia de abscesos residuales; y (3) ANTIBIÓTICOS SISTÉMICOS de amplio espectro que cubran gramnegativos entéricos y anaerobios. Todo ello precedido por la REANIMACIÓN del paciente (líquidos, corrección hemodinámica), pues operar a un paciente no reanimado aumenta la mortalidad. El abordaje clásico de la peritonitis difusa es la laparotomía media, que permite localizar y tratar el foco y lavar adecuadamente. Por reunir estos elementos en el orden correcto, la opción A es la respuesta. La opción B es un error grave: en peritonitis difusa con perforación, el manejo "solo antibióticos" sin control del foco es inadecuado y letal —los antibióticos son adyuvantes, no sustituyen la cirugía. La opción C es insuficiente: el drenaje percutáneo guiado por imagen es útil para abscesos LOCALIZADOS y bien delimitados (p. ej. absceso diverticular Hinchey II), pero NO es el tratamiento de una peritonitis GENERALIZADA con perforación libre, que exige laparotomía. La opción D es doblemente incorrecta: ni el procedimiento (asume apendicitis sin sustento) ni la oportunidad ("electiva en días") corresponden a una peritonitis difusa, que es una urgencia inmediata.
Perla ENARM: en peritonitis difusa la jerarquía es reanimar → control del foco (lo esencial) + lavado + antibióticos sistémicos de amplio espectro; el drenaje percutáneo es para colecciones localizadas, no para la peritonitis generalizada.