Otorrinolaringología · preguntas tipo ENARM

Casos clínicos de Otorrinolaringología con explicación y guía de práctica clínica. Practica gratis para el ENARM.

Preguntas de muestra

Caso 1

Hombre de 28 años acude a Urgencias del IMSS con disfonía aguda y afonía de 3 días tras gritar de forma intensa en un partido de fútbol y cursar simultáneamente con un cuadro de infección respiratoria alta (rinorrea, tos, odinofagia leve). A la exploración hay eritema y edema de ambas cuerdas vocales, sin lesiones focales ni adenopatías. ¿Cuál es el diagnóstico y el manejo más apropiado?

  • A. Carcinoma de laringe; referir de urgencia para laringoscopia y biopsia
  • B. Laringitis aguda (viral); manejo sintomático, sin antibiótico de rutina
  • C. Laringitis bacteriana; iniciar amoxicilina-clavulanato por 10 días de forma rutinaria
  • D. Parálisis de cuerda vocal; solicitar TC de tórax para descartar lesión del nervio recurrente

Se trata de una LARINGITIS AGUDA, la causa más común de disfonía de inicio súbito. En este paciente joven confluyen los dos mecanismos típicos: una infección respiratoria alta (la mayoría de las laringitis agudas son VIRALES, en el contexto de un catarro) y un fonotrauma agudo (gritar en el partido). La exploración muestra eritema y edema difusos de las cuerdas, sin lesiones focales ni adenopatías —hallazgos consistentes con inflamación aguda benigna—. El manejo es SINTOMÁTICO: reposo vocal, hidratación abundante, humidificación del ambiente, evitar irritantes (tabaco, alcohol) y analgésicos/antiinflamatorios si hay molestias; el cuadro es autolimitado y resuelve en 1-2 semanas. Los antibióticos NO están indicados de rutina porque la etiología es predominantemente viral. Por eso la opción B es correcta. La opción A es desproporcionada: en un joven de 28 años, no fumador, con disfonía aguda de 3 días en el seno de un cuadro viral y fonotrauma, pensar en cáncer es incorrecto —el cáncer se sospecha ante disfonía PERSISTENTE (>2-3 semanas) y factores de riesgo, no en un cuadro agudo autolimitado—. La opción C es un error de uso de antibióticos: la laringitis aguda es mayoritariamente viral y no requiere antibiótico de rutina; prescribirlo sistemáticamente promueve resistencia y no acelera la recuperación. La opción D es incorrecta: la parálisis de cuerda vocal produce disfonía pero el hallazgo clave sería una cuerda inmóvil (no eritema/edema bilateral difuso), y no hay datos que sugieran lesión del nervio laríngeo recurrente.

Perla ENARM: distinguir agudo vs persistente es la bisagra clínica —disfonía aguda en joven con catarro = laringitis viral (sintomático); disfonía persistente en fumador = descartar cáncer (laringoscopia). El manejo sintomático mencionado de forma resumida en la opción comprende reposo vocal, hidratación abundante, humidificación del ambiente y evitar irritantes (tabaco, alcohol), con analgésicos/antiinflamatorios si hay molestias; el cuadro es autolimitado y resuelve en 1-2 semanas.

Caso 2

Hombre de 30 años con un absceso periamigdalino único, confirmado por TC, sin involucro de espacios adyacentes, sin datos de descompensación metabólica ni compromiso de la vía aérea. Según la GPC mexicana, ¿cuál es la conducta terapéutica adecuada para la colección?

  • A. Observación sin antibiótico ni drenaje hasta que el absceso se reabsorba espontáneamente
  • B. Antibiótico oral ambulatorio sin drenaje, pues el absceso se reabsorbe con el fármaco
  • C. Amigdalectomía bilateral inmediata de urgencia como primer paso obligatorio
  • D. Drenaje por punción del absceso único sin involucro adyacente, más antibiótico

Una colección purulenta requiere drenaje, y para los abscesos únicos limitados a ciertos espacios la GPC IMSS-326-10 avala el drenaje por punción. La guía señala: "Se sugiere que esta técnica [drenaje por punción] sea empleada solo para abscesos periamigdalinos, submentonianos, retrofaríngeo o submandibulares únicos sin involucro de tejidos adyacentes", y recomienda colocar sonda o catéter para irrigación. Este paciente cumple ese perfil exacto (absceso periamigdalino único, sin involucro adyacente, sin descompensación), por lo que la opción D es correcta —el drenaje siempre se acompaña de antibioticoterapia (la GPC indica cefalosporina de 3ª generación + metronidazol y/o clindamicina para cubrir grampositivos, gramnegativos y anaerobios). La opción B es incorrecta: el tratamiento "antibiótico sin drenaje" la GPC lo reserva para celulitis o absceso limitado a un espacio en pacientes SIN datos de descompensación ni factores de riesgo, pero una colección periamigdalina franca confirmada por TC debe drenarse; además, "antibiótico oral ambulatorio en todos los abscesos" es una generalización peligrosa que ignora el riesgo de progresión. La opción C es desproporcionada: la amigdalectomía no es el primer paso de urgencia obligatorio; el drenaje (por punción o incisión) resuelve la fase aguda, y la amigdalectomía "en caliente" o diferida se reserva para casos seleccionados/recurrentes. La opción A es directamente negligente: dejar un absceso sin antibiótico ni drenaje arriesga progresión a espacios profundos, obstrucción de vía aérea, mediastinitis y sepsis.

Perla ENARM: absceso = drenaje + antibiótico; recuerda el matiz crítico de la GPC mexicana —el espacio PARAFARÍNGEO afectado NO se punciona, sino que exige drenaje quirúrgico urgente por el riesgo de trombosis séptica de la yugular interna. La GPC sugiere esta técnica de drenaje por punción solo para abscesos periamigdalinos, submentonianos, retrofaríngeos o submandibulares únicos sin involucro de tejidos adyacentes, con colocación de sonda o catéter para irrigación; el antibiótico acompañante recomendado es una cefalosporina de 3ª generación más metronidazol y/o clindamicina.

Caso 3

Hombre de 68 años hipertenso (PA 190/110 mmHg al ingreso) con epistaxis de fosa nasal derecha abundante que no cede tras 20 minutos de compresión digital bilateral. Se visualiza sangre activa en orofaringe. No se identifica punto sangrante anterior. PA se controla con captopril SL. ¿Cuál es el manejo de elección?

  • A. Taponamiento posterior (balón Foley o Merocel) + hospitalización
  • B. Compresión digital durante 30 minutos adicionales con cabeza hacia adelante — suficiente para cualquier epistaxis
  • C. Taponamiento anterior con gasa impregnada en vaselina y alta a domicilio
  • D. Trasfusión sanguínea inmediata — la pérdida de sangre indica anemia aguda grave

EPISTAXIS: hemorragia nasal. Una de las urgencias ORL más frecuentes. ANATOMÍA VASCULAR: ÁREA DE KIESSELBACH (Little): anastomosis de 5 arterias en septum anterior-inferior (arteria etmoidal anterior, palatina mayor, labial superior, esfenopalatina y etmoidal posterior). ANTERIOR (90%): área de Kiesselbach, en niños y adultos jóvenes, generalmente leve, autolimitada. POSTERIOR (10%): arteria esfenopalatina (rama de la maxilar interna), en adultos mayores con HTA, arteriosclerosis, coagulopatía. Más grave, difícil controlar. ETIOLOGÍA: LOCAL: trauma (rascado, fracturas nasales), rinitis, perforación septal, cuerpo extraño, neoplasia (angifibroma juvenil en adolescente varón), telangiectasias. SISTÉMICA: HTA (factor perpetuante, no causa directa), coagulopatías (hemofilia, von Willebrand, trombocitopenia), anticoagulantes (warfarina, AINEs), Osler-Weber-Rendu (telangiectasia hemorrágica hereditaria), discrasias hematológicas. MANEJO POR PASOS: (1) MEDIDAS BÁSICAS: posición sentada, inclinada hacia adelante (evita deglución y aspiración), comprimir el tercio inferior nasal (no el hueso) durante 10-15 minutos continuos, hielo sobre nariz/nuca. (2) CAUTERIZACIÓN ANTERIOR: bajo visualización directa (rinoscopio), cauterizar punto activo con nitrato de plata o electrocauterio. Solo si se visualiza punto. (3) TAPONAMIENTO ANTERIOR: gasa impregnada vaselina/antibiótico, Merocel anterior o sonda de epistaxis, 24-48h. (4) TAPONAMIENTO POSTERIOR: si sangrado posterior confirmado (sangre en orofaringe, no control con anterior). Sonda Foley 12-14 Fr: se introduce por fosa, se infla el balón en rinofaringe y se tracciona para ocluir la coana. Sonda de epistaxis posterior. Hospitalización obligatoria (riesgo hipoxia, obstrucción). (5) ARTERIOGRAFÍA + EMBOLIZACIÓN de arteria esfenopalatina: si falla el taponamiento. Efectiva en 80-90%. (6) LIGADURA QUIRÚRGICA: endoscópica de arteria esfenopalatina, o abierta de arteria maxilar interna. CONSIDERACIONES: corregir anticoagulación si INR elevado; tratar HTA pero sin hipotensión brusca. ANGIFIBROMA JUVENIL: varón adolescente con epistaxis recurrente + masa en nasofaringe → TAC/RMN + biopsia NO (vascular) → arteriografía + embolización preoperatoria + resección. El taponamiento posterior se mantiene 48-72 h con sonda balón (Foley 12-14 Fr) o Merocel posterior, con hospitalización para monitoreo. Si fracasa, se procede a arteriografía con embolización de la arteria esfenopalatina o ligadura quirúrgica. La epistaxis posterior proviene de la arteria esfenopalatina (rama de la maxilar interna), es más grave y típica del adulto mayor; debe controlarse activamente la PA, factor perpetuante aunque rara vez causa primaria.

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